El choque de una cabina contra la estación superior provocó varios heridos y daños estructurales que exigieron la retirada y sustitución de material y la realización de trabajos de puesta a punto.
El siniestro -ocurrido mientras la cabina transportaba personal técnico al alto de la estación- obligó a las autoridades y a la explotadora a suspender la explotación del teleférico para permitir una investigación y acometer las reparaciones necesarias.
A lo largo de los últimos meses se ha procedido a reemplazar y modernizar componentes clave del teleférico y a certificar su seguridad antes de programar la vuelta al servicio para la próxima temporada de esquí.
Además del trabajo técnico sobre el teleférico, Val Thorens y el conjunto de Les 3 Vallées han aprovechado la ocasión para integrar la Cime Caron en la nueva oferta de montaña del espacio Caron 3200, inaugurado en enero de 2025 y pensado como plataforma panorámica y gastronómica en los 3.200 metros.
Mientras tanto, Val Thorens mantuvo alternativas de acceso a su cota alta -como la telecabina desde Orelle y remontes desde puntos contiguos- de modo que el dominio esquiable siguió siendo accesible pese a la ausencia temporal del emblemático remonte.
La reapertura tiene además implicaciones deportivas y turísticas: la Cime Caron es un acceso clave para algunas de las líneas de fuera de pista más reputadas de Les 3 Vallées y figura en la logística de competiciones como el Freeride World Tour.
Recuperar la instalación permitirá a Val Thorens recuperar plenamente su oferta de altura y los servicios vinculados al pico (restauración, miradores y actividades de alta montaña) para la temporada 2025–26.
Fuentes oficiales de la estación han subrayado que la reapertura se efectuará tras las comprobaciones técnicas y los controles de seguridad exigidos por la normativa francesa sobre teleféricos, aunque los detalles técnicos de las modificaciones (fabricante de cabinas, coste exacto de la intervención y cronograma de mantenimiento futuro) han sido difundidos con parsimonia.
Los operadores han insistido en priorizar la seguridad del personal y de los usuarios antes de volver a poner en servicio la cabina.