El proyecto de una nueva conexión por telecabina entre Morzine y la estación de esquí Avoriaz, que había quedado aparcado en 2020, ha sido reactivado este verano por el consistorio y sometido a consulta ciudadana, reabriendo el debate sobre la movilidad, el turismo y la huella ambiental en la comuna de la Alta Saboya.
La iniciativa propone una “línea exprés” que permitiría unir ambos puntos en unos 25 minutos.
La consulta pública convocada por el Ayuntamiento de Morzine se abrió en julio y los habitantes tuvieron la oportunidad de pronunciarse hasta el 31 de agosto sobre la conveniencia de relanzar la infraestructura.
Los primeros recuentos de resultados muestran que una mayoría, aunque ajustada, de participantes se mostró a favor de retomar el proyecto: más del 52 % de los votantes se habría pronunciado favorablemente.
La lectura política del dato ha sido inmediata: para la alcaldía supone un aval para impulsar estudios más detallados; para los críticos, la cifra no despeja las preguntas sobre viabilidad técnica, coste y afecciones al territorio.
Origen y contexto
No es la primera vez que se estudia una conexión por cable entre Morzine y Avoriaz. En la práctica, la conexión entre el valle y Avoriaz ya existe hoy a través del teleférico “Prodains Express”, que une Les Prodains (cerca de Morzine) con Avoriaz en pocos minutos y fue renovado años atrás con tecnología 3S por empresas como POMA y Leîtner.
El proyecto ahora planteado busca una conexión nueva -y en algunos planteamientos más directa desde el centro de Morzine- y no todos los trazados estudiados conectan exactamente los mismos puntos finales y algunos plantean transbordos intermedios.
Dudas técnicas y ambientales
Los estudios técnicos recopilan múltiples escenarios (hasta ocho alternativas), con trazados optimizados que reducen tiempos en algunos casos hasta 15 minutos y otros que elevan la duración según la topografía y los puntos de salida y llegada.
Más allá del tiempo de viaje, las interrogantes clave son el impacto paisajístico en zonas protegidas o sensibles, la afección a áreas residenciales, el coste total de la obra y la necesidad de obras complementarias (viales, estaciones intermedias, aparcamientos).
El titular “25 minutos” simplifica un debate técnico complejo: en la práctica, parte de las propuestas implican llegar a un fondo de valle o a un punto intermedio desde donde sería preciso tomar otrpo remonte para alcanzar el centro de Avoriaz.
Quienes apoyan la iniciativa argumentan que una conexión por cable más directa podría descongestionar el tráfico rodado entre ambos polos (reducción de emisiones y atascos en temporada alta), mejorar la experiencia del visitante y favorecer una mayor complementariedad entre la oferta de Morzine y Avoriaz.
Los detractores alertan del impacto visual y sonoro en el paisaje alpino, la presión sobre espacios naturales y el riesgo de costos sobredimensionados que recaigan en las arcas públicas.
Tras la consulta, las autoridades locales deberán decidir si encargan estudios de impacto ambiental más largos y precisos, definir el trazado exacto y abrir los procesos de información pública y licitación.
La complejidad técnica (elección de tecnología de cable, estaciones, servidumbres) y la necesidad de consenso social y financiación hacen prever un calendario que, aun con voluntad política, tardará meses —o años— en materializarse si llega a concretarse.
Fuente: lugaresdenieve.com