El
telecabina que unirá el casco urbano de
Benasque con la
estación de esquí de Cerler ha superado esta semana su punto técnico más crítico.
La multinacional italiana Leitner, encargada de la construcción, ha completado con resultados positivos las pruebas de carga, un paso fundamental para garantizar la seguridad del remonte y avanzar hacia la recepción oficial de la obra por parte del Ayuntamiento.
Durante el lunes y el martes, los técnicos sometieron la instalación a un escenario de estrés máximo. Para simular el peso de los pasajeros a plena capacidad, se introdujeron en cada una de las 53 cabinas contenedores con 800 litros de agua. El objetivo era verificar no solo la potencia de los motores y el comportamiento del cable ante diferentes cargas, sino también el correcto funcionamiento de los sistemas de frenado de emergencia y la estabilidad en las pilonas.
Pruebas clave antes de la puesta en servicio
Los resultados, según fuentes municipales y técnicas, han sido “plenamente satisfactorios”, confirmando que el telecabina está listo para operar bajo los más altos estándares de
seguridad. Esta fase técnica representa el 98,3% de la ejecución total del proyecto, quedando apenas un “ínfimo porcentaje” de trabajos ligados a acabados y urbanización en las terminales de salida y llegada.
Con la ingeniería prácticamente finalizada, el foco de atención se desplaza ahora de la montaña a los despachos. El
Ayuntamiento de Benasque trabaja en la redacción de la normativa municipal y del reglamento de explotación, marcos necesarios para regular un servicio de transporte que será pionero en la zona.
Paralelamente, el consistorio deberá sacar a concurso la
licitación de la gestión. El objetivo del alcalde, Manuel Mora, es que el telecabina entre en servicio como muy tarde en el mes de julio, permitiendo que tanto turistas como residentes puedan utilizar esta conexión —de poco más de cinco minutos— antes de la temporada de verano.
Fuente: lugaresdenieve.com