Cada vez son más las estaciones alpinas que acercan los remontes a los núcleos urbanos. La idea es sencilla: permitir que el visitante pueda acceder directamente a las pistas, o a las actividades de verano, sin tener que desplazarse en coche hasta la base de la estación. La próxima en incorporarse a esta tendencia será Moena, en la Val di Fassa, con la construcción de una nueva telecabina que conectará el centro de la localidad con el dominio de Alpe Lusia.
El futuro telecabina Moena-Valbona, cuyo contrato de concesión ya ha sido firmado, partirá de la plaza Navalge, en pleno centro urbano, y llegará hasta Valbona, donde enlazará con el actual telecabina hacia Le Cune. El nuevo remonte facilitará el acceso al dominio de Alpe Lusia durante todo el año, tanto para la práctica del esquí en invierno como para las actividades de montaña en verano.
La actuación supondrá una inversión de 15,7 millones de euros y contempla la instalación de un telecabina monocable de diez plazas. La concesión tendrá una duración de 25 años y será desarrollada por un consorcio formado por Leitner, Misconel, SIF Impianti Funiviari Lusia y Funivia Moena.
Una tendencia que gana fuerza en los Alpes
Hasta ahora, quienes se alojaban en Moena debían desplazarse hasta Ronchi para acceder al dominio de Alpe Lusia. Con la nueva infraestructura podrán iniciar el recorrido directamente desde el centro de la localidad, reduciendo los desplazamientos por carretera y simplificando el acceso a la montaña.
Este modelo empieza a repetirse en distintos destinos de los Alpes. Frente a los antiguos accesos situados en las afueras o en fondos de valle, cada vez más estaciones optan por llevar los remontes hasta las propias poblaciones. El objetivo no es únicamente reducir el tráfico, sino ofrecer una conexión más cómoda y favorecer un uso de la montaña durante todo el año.
Moena se incorpora así a una lista de
estaciones italianas que en los últimos meses han anunciado importantes inversiones en sus
remontes, como
Courmayeur,
La Thuile,
Pila,
Breuil-Cervinia o
Alta Badia. Más allá de sustituir instalaciones antiguas, estos proyectos reflejan una tendencia común: acercar la
montaña a las poblaciones, reducir la
dependencia del coche y adaptar las estaciones a un uso cada vez más orientado a las
cuatro estaciones.
Fuente: lugaresdenieve.com