Una temporada para el recuerdo
La estación de la Alta Ribagorça, gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), permaneció abierta durante 118 días y recibió 172.499 visitantes, las mejores cifras registradas hasta la fecha. A ello se sumaron unas excelentes condiciones de nieve, que situaron a Boí Taüll entre las estaciones del Pirineo con mayor espesor acumulado durante buena parte del invierno.
No es la primera vez que la estación figura entre las favoritas de estos premios. Boí Taüll ya fue distinguida como Mejor Estación de Esquí de España en las ediciones de 2018, 2019, 2020 y 2025, consolidando una trayectoria reconocida dentro del sector.
Los ganadores de los World Ski Awards se eligen mediante una votación popular en la que participan tanto aficionados al esquí como profesionales del turismo de nieve, entre ellos agencias de viajes, hoteles y operadores especializados. El plazo para votar permanecerá abierto hasta el 9 de octubre.
La estación más alta del Pirineo
Uno de los principales argumentos de Boí Taüll continúa siendo su altitud. Con una cota máxima de 2.751 metros y una mínima de 2.035 metros, es la estación más alta del Pirineo, una característica que favorece habitualmente una nieve abundante y de gran calidad gracias a su ubicación y orientación.
Su dominio abarca 550 hectáreas, con 43 pistas y más de 45 kilómetros esquiables, además de cuatro itinerarios de esquí de montaña, un snowpark, una pista exclusiva para trineos y amplias zonas destinadas al freeride y al esquí fuera de pista.
A la calidad de la nieve se suma una oferta pensada para esquiadores de todos los niveles y un marcado carácter familiar, dos de los rasgos que han definido la personalidad de la estación durante los últimos años.
Un verano con nuevas propuestas
Boí Taüll seguirá ampliando este verano su oferta de actividades con la puesta en marcha de la T-1000, la tirolina doble más larga de Catalunya. La nueva instalación tendrá 1.020 metros de longitud, partirá desde la cota 2.037 metros y finalizará en la 1.935, salvando un desnivel de 102 metros.
Esta incorporación se sumará a la tirolina de 200 metros inaugurada el pasado verano en la base de la estación.
Otra de las novedades será la ampliación del servicio del telecadira Vaques, que funcionará desde el 21 de julio y durante el resto de la temporada estival. El recorrido, de unos 20 minutos, acerca a los visitantes al mirador del Cap de Ginebrell, donde este verano se instalará un nuevo telescopio panorámico desarrollado en colaboración con el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.
La proximidad al parque nacional y al conjunto románico de la Vall de Boí, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, refuerzan el atractivo de la estación también fuera de la temporada de nieve, consolidando una oferta de montaña abierta durante todo el año.
Fuente: lugaresdenieve.com