El futuro de la nieve en la Jacetania ha empezado a tomar forma sobre el terreno. Las
obras del telecabina que conectará
Candanchú y Astún ya han comenzado, según ha avanzado Aragón TV, con el arranque de los trabajos en una infraestructura llamada a transformar la
movilidad interna del valle del Aragón y a enlazar dos de las estaciones más emblemáticas del Pirineo aragonés.
La actuación llega después de una larga tramitación administrativa y técnica que culminó con la aprobación definitiva del Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) el 29 de octubre de 2025.
El proyecto prevé un telecabina monocable desembragable de 3.616 metros de longitud, con salida en el entorno del aparcamiento de Candanchú y llegada en la zona alta de Astún, junto al telesilla de Pastores. El trazado superará un desnivel de más de 700 metros y, según la documentación oficial, contará con 19 pilonas, distribuidas en dos tramos y tres estaciones.
En su fase inicial dispondrá de 24 cabinas y una capacidad de 600 personas por hora, que se ampliará progresivamente hasta las 96 cabinas y los 2.400 usuarios por hora previstos en el diseño final.
Calendario de obra y financiación del proyecto
La cronología del proyecto también está ya definida. El PIGA aprobado por el Gobierno de Aragón fija el inicio inmediato de la obra civil, con una interrupción durante los meses de peor meteorología y la reanudación de las obras en abril de 2026.
A partir de ahí, el montaje electromecánico se llevaría a cabo en julio de 2026, mientras que las pruebas se concentrarían entre septiembre y octubre de 2027. La puesta en marcha oficial se sitúa en noviembre o diciembre de 2027.
La iniciativa forma parte del Plan Pirineos del Ejecutivo autonómico y se financia con aportaciones del Gobierno de Aragón, fondos europeos Next Generation y la Diputación Provincial de Huesca.
En la presentación institucional de septiembre de 2024, el proyecto se cifró en 35 millones de euros, con 22 millones de fondos propios autonómicos, 10 millones de financiación europea y 3 millones de la DPH. En la aprobación definitiva del PIGA, la fase 0 quedó presupuestada en 29,7 millones, de los que 10 millones proceden de fondos europeos, 3 millones de la Diputación y el resto del Gobierno de Aragón.
Más allá del esquí, la conexión entre
Astún y Candanchú aspira a desempeñar un papel estratégico en la
desestacionalización turística del valle del Aragón.
El Ejecutivo autonómico la plantea como una infraestructura capaz de reforzar también la actividad de verano, diversificar la economía local y aumentar el flujo de visitantes fuera de la temporada invernal. La previsión oficial es que, una vez consolidada, contribuya a elevar tanto la afluencia de esquiadores como la de turistas estivales.
Fuente: lugaresdenieve.com