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Saltos de esquí: todo lo que debes saber

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Saltos de esquí: todo lo que debes saber

Los saltos de esquí son una modalidad del esquí nórdico que no deja indiferente a nadie por su espectacularidad y belleza. En este artículo vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para ponerte al día: su historia, las competiciones que hay en la actualidad, los mejores saltos y récords… Avisamos, no es un tema apto para cardíacos.

Un poco de historia… ¿cómo nacieron los saltos de esquí?

Hay referencias muy antiguas uso de esquís, de hace miles de años. Pero sería en 1860 cuando el noruego Sondre Norheim saltó, sin bastones, con sus esquís por encima de una roca: logró recorrer una distancia de 30 metros, un gesta que estableció un récord que nadie batiría en 30 años. Por ello es considerado el padre de los Saltos de Esquí.

Unas décadas después, alrededor del año 1900, el también noruego Bjarne Nielsen practicó los primeros saltos clásicos con una distancia de 17 metros. Otros seguirían su estela en los años siguientes: el noruego Nils Gjestvang logró una marca de 41 metros en 1902, y el americano H. Smith alcanzaba los 45 metros en Davos (Suiza).

Poco a poco se iría perfeccionando el salto: los noruegos Thulin Thams y Sigmund Ruud idearon un salto doblando la parte superior del cuerpo e inclinándolo hacia adelante con los brazos extendidos al frente. Se la conoció como “técnica Kongsberger” y permitió recorrer distancias de más de 100 metros.

Con el tiempo se desarrollaron trampolines más largos y con diseños más adecuados. Así se llegó a 1937, cuando se organizaron los primeros Campeonatos del Mundo de Esquí Nórdico en Chamonix (Francia). Tan solo tenía una competición de saltos. El campeonato de 1962 -celebrado en Zakopane (Polonia)- ya tenía una segunda prueba: el trampolín largo.

En 1972 llegaría el primer Campeonato del Mundo de Ski-Flying o Trampolín de Vuelo y en 1985 el saltador sueco Jan Boklov innovó abriendo las espátulas, una técnica en “V” que pronto se asentó porque incrementaba en un 28% el vuelo, con respecto al estilo paralelo tradicional. Y ya llegamos a 2017 para encontrarnos con el actual récord mundial de vuelo de saltos de esquí: nada menos que 253,5 metros, que consiguió Stefan Kraft en una prueba por equipos de la Copa del Mundo. Puedes recordar la gesta viendo este vídeo:

¿Qué competiciones hay de saltos de esquí?

En la actualidad, como decíamos por su espectacularidad, los saltos de esquí son populares en muchos países del mundo. Destacan los saltadores de Noruega, Finlandia, Alemania, Japón, Austria, Polonia y Eslovenia.

Compiten de manera regular en los campeonatos FIS de Esquí Nórdico que se celebran cada dos años y que cuentan con competiciones individuales y por equipos en trampolín de vuelo (en jerga, Ski-Flying Hill).

Además, los Juegos Olímpicos de Invierno incluyen en su programa pruebas individuales y por equipos sobre trampolín normal (Normal Hill) y trampolín largo (Large Hill).

El equipo de los saltadores

Como en todo, los nuevos récords en saltos de esquí han sido posibles gracias al esfuerzo y tenacidad de los deportistas, pero también a los avances tecnológicos en la disciplina. Ingenieros han desarrollado nuevas fijaciones y botas que favorecen un mayor impulso y mejoran el control de los esquís en el vuelo; también se han creado trajes aerodinámicos que reducen la fricción del viento.

Por otro lado, los trampolines también han visto cómo mejoraba su diseño con el paso de los años. Originariamente eran rudimentarias rampas de nieve hechas a mano (por ello, lógicamente se tenían que construir nuevas cada año). Con el tiempo nacieron las estructuras artificiales que conocemos en la actualidad y que cuenta con una rampa y una pendiente de aterrizaje.

Terminamos con un recopilatorio de los mejores (e impresionantes) saltos de esquí.

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