La convocatoria, que la estación promociona como su evento anual de apertura, combinó pruebas gratuitas de material (village-test), animación musical, proyecciones y una cuidada oferta gastronómica de montaña.
La organización destacó su voluntad de ofrecer un fin de semana festivo que sirviera de antesala a la apertura completa del dominio esquiable.
Las condiciones en pista permitieron poner en marcha 18 remontes y 32 pistas, cifras que atrajeron a quienes buscaban inaugurar la temporada con nieve recién caída y sol.
Val Thorens, situada en torno a los 2.300 metros y reconocida como la estación más alta de Europa, por la altitud a la que se encuentra el núcleo urbano de Val Thorens, se ha consolidado como un imán para las aperturas tempranas gracias a su orientación, su altitud y la inversión continuada en producción de nieve y servicios. Todo ello explica tanto la programación de grandes eventos como su capacidad para recibir un volumen importante de visitantes en pleno mes de noviembre.
La puesta en marcha del fin de semana sirve además como antesala a la apertura completa del área de Les 3 Vallées, prevista para el 6 de diciembre, fecha en la que se activará la oferta de forfaits y el conjunto del dominio abrirá con tarifas promocionales durante las primeras semanas.
Entre los efectos prácticos del sólido arranque figuraron colas puntuales en el acceso a las zonas de pruebas, una elevada afluencia en los restaurantes de altura y una ocupación hotelera prácticamente plena tanto en la villa como en los municipios próximos. Una situación que algunos comercios y alojamientos interpretaron como un augurio de una buena temporada.
Fuente: lugaresdenieve.com