El nuevo
Mirador del Lago es un espacio privilegiado que ofrece vistas excepcionales del lago y del paisaje que rodea el valle.
Vall de Núria estrenaba esta semana una nueva infraestructura, el
Mirador del Llac. Así, la estación consolida su apuesta por un
turismo de patrimonio natural y sostenido durante todo el año. La inauguración estuvo presidida por el presidente de
Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC),
Carles Ruiz.
El mirador del lago de Vall de Núria es un espacio privilegiado y se ubica en la mitad del Camino de las Cruces “Viacrucis monumental”. Además, está situado en un punto estratégico. Ofrece una panorámica única del lago y de las montañas que lo rodean. Por eso, se convierte en un lugar ideal para hacer una pausa, disfrutar del paisaje y conectar con la tranquilidad de la alta montaña. Es accesible e integrado en el entorno. Por lo tanto, es una visita imprescindible para todos los públicos.
El flamante escenario —un mirador de 2,1 metros de ancho y 34 de largo— ofrece unas inmejorables vistas sobre el lago. Además, el nuevo icono de la estación del Ripollès hará las delicias de los amantes de la naturaleza, la fotografía y el descubrimiento de toda la zona.
La
estación de Vall de Núria sigue inmersa en un proyecto de sostenibilidad, denominado
Ecovall, que ha permitido ahorrar más de 200.000 litros de gasóleo al sustituirlo por energía geotérmica.
Carles Ruiz sostiene que:
«Hemos alcanzado las cero emisiones en un espacio donde todo lo que hace el ser humano está en consonancia con lo que es y significa la naturaleza».
Vall de Núria, un verano redondo
Más allá de las novedades, Vall de Núria sigue ofreciendo una amplia variedad de actividades para todos los públicos y edades. Los visitantes pueden disfrutar del paseo panorámico con teleférico y telesilla. También, pueden descubrir los rincones más emblemáticos del valle con la experiencia ‘Torgo 4x4’, o dar paseos en barca o canoa en el lago. Además, pueden divertirse en el parque lúdico y recorrer los numerosos itinerarios de senderismo rodeados de un paisaje único.
El valle también conserva un importante patrimonio cultural y espiritual con el Santuario de la Virgen de Núria. Se trata de uno de los espacios más emblemáticos del Pirineo catalán. Así, forma parte indisociable de la experiencia y de la identidad del destino.
La experiencia en
Vall de Núria se completa con una oferta gastronómica basada en la cocina de montaña y los productos del territorio ideal para disfrutar de la tradición y los sabores auténticos en un entorno incomparable. Con una oferta pensada para vivirla en cualquier época del año,
Vall de Núria se consolida como un destino abierto los 365 días del año.
Fuente: nieveaventura.com