Los Hijos del Guadarrama (organización que sucede a la extinta Plataforma por Navacerrada), está buscando el apoyo de la Comunidad de Madrid para la instalación de tres pistas del llamado 'esquí seco'. Tienen una superficie plástica y se pueden usar en cualquier momento del año, haya nieve o no. El objetivo es hacer de que este complejo invernal pueda ser visitado los 365 días de año.
El proyecto surge después de que finalmente la
estación de esquí del Puerto de Navacerrada haya perdido definitivamente las tres pistas de
El Bosque,
Telégrafo y
Escaparate, todas ellas ubicadas en la zona de
Segovia.
Según esta organización, que ya se ha reunido con Isabel Díaz Ayuso, Presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), el proyecto cuenta con el apoyo técnico de una empresa especializada en este tipo de superficies sintéticas. De hecho, ya se han mantenido contactos con proveedores, así como con clubes deportivos y posibles inversores interesados en la explotación de estas instalaciones. El objetivo es diversificar el modelo de negocio y garantizar ingresos estables durante todo el año.
La parte que se va a tener que cerrar de la estación de esquí de Navacerrada es precisamente la más comercial, la que se suele abrir antes y más días, y lo más importante, la que cuenta con un pequeño sistema de producción de nieve. La eliminación de estas tres pistas deja prácticamente en jaque al resto del centro alpino situado en la Comunidad de Madrid.
No obstante, hace un año la CAM ya alargó la concesión durante 29 años. Esto blinda cualquier intento de desmontar lo que hay, pero sin la parte segoviana, obliga a replantear el modelo de gestión. Al menos, el acuerdo garantiza que la estación continúe operativa bajo un régimen concesional prolongado, facilitando inversiones como la de las pistas de esquí seco y ofreciendo seguridad jurídica a los promotores del proyecto.
El esquí seco se presenta como una solución para reducir la dependencia meteorológica, permitiendo el uso de superficies sintéticas que simulan las condiciones de la nieve. Este tipo de instalaciones ya se utiliza en centros de entrenamiento en distintos países europeos, especialmente en el Reino Unido, y permite mantener la actividad deportiva fuera de la temporada invernal, además de servir como espacio de iniciación y tecnificación.
El proyecto se encuentra aún en
fase de estudio y requiere evaluaciones
técnicas,
ambientales y
urbanísticas antes de su posible ejecución. Aunque sus promotores defienden su viabilidad como una forma de asegurar el
futuro de la estación, también existen dudas en torno al
impacto ambiental de este tipo de instalaciones en un entorno de
alta montaña. Aun así, la propuesta se enmarca en un contexto de
adaptación al cambio climático y de búsqueda de nuevos modelos para sostener la actividad en
Navacerrada.
Fuente: nevasport.com