El
Pirineo aragonés llegará a la temporada de esquí
2026-27 con
dos nuevos remontes llamados a transformar la movilidad en sus respectivos destinos. En
Astún, las obras avanzan para que el nuevo
telesilla Balsas pueda estrenarse este próximo invierno. En
Benasque, la nueva
telecabina Benasque-Cerler ya está terminada y el Ayuntamiento confía ahora en ponerla en funcionamiento coincidiendo con el inicio de la temporada de nieve.
Son dos proyectos diferentes, pero comparten una misma idea: aumentar la capacidad de transporte en montaña y reducir los problemas derivados del acceso por carretera, al tiempo que preparan dos de los principales destinos del Pirineo oscense para una mayor afluencia de visitantes.
Astún estrena un nuevo telesilla de cuatro plazas
A poco más de tres meses del inicio previsto de la temporada
2026-27, Astún avanza en la construcción del nuevo
telesilla Balsas, una instalación de
pinza fija y cuatro plazas que reforzará el sistema de remontes de la estación y tendrá además una función estratégica de cara a la futura
unión con Candanchú.
El proyecto cuenta con una inversión de alrededor de 4,4 millones de euros antes de impuestos, según la documentación técnica presentada por Astún.
El nuevo remonte estará situado en la zona oeste de Astún, próximo al actual telesilla de La Raca. La estación inferior quedará bajo la pista verde Prado Blanco, a unos 2.015 metros de altitud, mientras que la llegada se situará en la zona de Balsas, alrededor de los 2.218 metros.
La importancia del Balsas, sin embargo, se entiende mejor al observar dónde estará ubicado. La futura estación de llegada de la
telecabina Astún-Candanchú se proyecta en la cota
2.022, a escasa distancia de la estación inferior del nuevo telesilla, situada aproximadamente en la cota 2.015.
Esto permitirá que los esquiadores procedentes de Candanchú puedan incorporarse prácticamente de forma directa al nuevo remonte y continuar ascendiendo por el dominio de Astún.
El telecabina con Candanchú tendrá que esperar
Las obras de la conexión entre Astún y Candanchú comenzaron este año y cuentan con un presupuesto de unos 29 millones de euros. La previsión actual es que los trabajos finalicen durante 2027 y que la instalación pueda comenzar a funcionar con la temporada 2027-28.
Por tanto, durante el próximo invierno el Balsas funcionará todavía sin la nueva conexión entre las dos estaciones. Su estreno puede interpretarse como un primer paso de la profunda transformación que está viviendo Astún antes de la llegada del telecabina.
La futura conexión permitirá unir ambos centros mediante una instalación de unos 3,5 kilómetros, pero será precisamente la red interna de cada estación la que tendrá que absorber y distribuir el nuevo flujo de esquiadores. El Balsas es una de las piezas destinadas a cumplir esa función en Astún.
Para quienes ya estén planificando su próxima escapada, la renovación del dominio también refuerza el atractivo de opciones de
hotel y forfait en Astún de cara a la nueva temporada.
Benasque-Cerler: la obra ya está terminada
En el
valle de Benasque el escenario es diferente. La nueva
telecabina Benasque-Cerler ya ha completado su construcción y las pruebas técnicas, después de una inversión cercana a los
17 millones de euros y de unos trabajos que se prolongaron aproximadamente durante un año.
La instalación superó las pruebas de carga y fue recibida por el Ayuntamiento, e incluso hubo un intento fallido de estrenarla este verano.
Aunque la infraestructura física está terminada, el telecabina todavía no ha comenzado a transportar pasajeros. El Ayuntamiento ha tenido que completar los trámites necesarios para convertirla en un servicio público de transporte por cable y establecer las condiciones de explotación.
Esta semana se ha producido precisamente uno de los pasos decisivos. El Pleno municipal aprobó la consideración de la telecabina como servicio público de transporte por cable, mientras el Ayuntamiento continúa trabajando en la regulación del servicio y en su gestión.
El alcalde de Benasque, Manuel Mora, ha asegurado que el objetivo es que pueda abrir durante este mismo invierno y hacer coincidir la puesta en servicio con la temporada de esquí. Según explicó a Cadena SER, el Ayuntamiento asumirá inicialmente el riesgo de la gestión durante los dos primeros años, con respaldo económico del Gobierno de Aragón.
Fuente: lugaresdenieve.com